Durante noviembre del año 2024 diseñamos un Curso de vacaciones con el propósito de que los niños y niñas exploren diferentes deportes, y que a través de cada disciplina deportiva encuentren valores como la autoconfianza que son parte de este “espíritu olímpico” que forja las Olimpiadas mundiales. Esta temática les ha permitido conocer disciplinas deportivas que se juegan en equipo como el fútbol, basketball, balonmano, en las que nos hemos tomado el tiempo de entender que es importante trabajar en equipo, ser colaborativos y amistosos. También han explorado ramas de las Artes marciales, como el judo, kenpo y hasta tuvieron la oportunidad de aprender a manejar un Boo, una de las “armas” que son utilizadas en las artes marciales (todos estaban muy emocionadas por afinar sus movimientos). Las artes marciales nos enseñan mucha disciplina, precisión, coordinación, ritmo, concentración, entre otras cosas que las llenan de riqueza.
Otros espacios que les encantaron fueron espacios de danza, donde exploraron gimnasia rítmica y algunas composiciones que van haciendo exploración de nuevas áreas de la Danza. A nosotros nos encantó verlos correr sus primeras vueltas en la nueva pista de atletismo que tiene el Complejo Deportivo Erick Barrondo. Aprendieron diferentes dinámicas dentro del Atletismo y estaban muy emocionados por trabajar en equipo en los relevos.
Cercano a las fechas de conclusión del curso visitamos un Diamante de Baseball donde para muchos fue su primera experiencia con este deporte. Algunos descubrieron su talento e interés nato (increíblemente vimos casi un home run por uno de los chicos), y de ahí partimos con la idea de agregar un Club deportivo de Baseball para el 2025 en los Cursos extraescolares de las tardes.
Los chicos han tenido espacios de diálogo con valores como el respeto, compañerismo, la empatía, la perseverancia haciendo de este curso una oportunidad única para profundizar en la construcción de muchos pilares que poco a poco se afinan para forjar el carácter de cada uno.
En la última semana vivimos a flor de piel un Torneo de Futbolito, donde se fortalecieron los lazos de compañerismo, la pasión por el fútbol que se vive en latinoamérica, y hasta nos asombraron las chicas quienes participaron del torneo quedando muy bien en la competencia. ¡Se comparte mucha emoción!
Concluimos el curso con un desayuno buffet en el que cada uno trae algo para compartir y así festejamos que se puede vivir en comunidad al lado de otros que nos rodean, que podemos tener espacios seguros donde compartir siendo únicos y donde juntos podemos celebrar las oportunidades que tuvimos de explorar nuevas cosas, claro los deportes pero más profundamente la educación para la paz y la vida en comunidad.